hace miles de años
Hace un tiempo, cuando yo era un adolescente que necesitaba enamorarse de todo, y leía con pasión versos de un poeta que por ser demasiado consagrado o popular no me puede ni me pudo haber gustado. En aquel momento, hace un día, cuando me despertaba cada mañana con las manos manchadas de tinta de un libro que nunca escribí. Había una vez exactamente en ese tiempo en que yo tenía el pelo largo y no sabía leer ni amar, pero amaba leer y leía de amor. Entonces, en ese largo día que miraba al horizonte rojo porque no sé qué sangre destilaba el sol o mi mirada, en ese preciso atardecer, me dije que algún día iba a tener que encontrarme una mujer así.

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